Dormir mejor: guía práctica para noches tranquilas
Dormir bien no es un lujo: es cuando el cuerpo se recupera, ordena la memoria y regula el apetito. Si te despiertas cansada, estos ajustes pueden ayudarte.
Horarios constantes
Acostarte y levantarte a la misma hora, incluso el fin de semana, entrena a tu reloj interno. Es una de las medidas más efectivas y no cuesta nada.
Un cuarto para dormir
- Oscuro: usa cortinas gruesas o un antifaz.
- Fresco: la mayoría duerme mejor con el cuarto un poco frío.
- Silencioso: un ventilador o ruido blanco ayuda a tapar sonidos.
Cuidado con la cena
Las cenas muy pesadas, muy picantes o muy tarde pueden dificultar el sueño. Intenta cenar dos o tres horas antes de acostarte. El café y el té negro después de las 4 de la tarde también pueden afectar.
Pantallas fuera
La luz del celular y de la televisión mantiene al cerebro en alerta. Intenta dejar las pantallas 30 a 60 minutos antes de dormir y cambia ese tiempo por lectura, una ducha tibia o respiración lenta.
Si no puedes dormir
Si llevas más de 20 minutos dando vueltas, levántate, haz algo tranquilo con luz baja y regresa a la cama cuando sientas sueño.